sábado, 7 de enero de 2017

Este álbum es porque sé la fiaca que da ir a revelar fotos y todo eso, y es algo tan importante y tan desvalorizado últimamente. Las fotos son un viaje al lugar y fecha exactos para cada vez que las vuelvas a mirar, y una ayudita para cuando te preocupes porque estás empezando a olvidar los detalles que en su momento te acordabas patente. Me gustaría que cuando seas un viejito escuálido o muy gordo y estés empezando a olvidarte de las cosas, encuentres este álbum, del que incluso capaz ni te acuerdes la existencia, y puedas sentirte joven y vital de nuevo, como si no hubiera pasado ni un día. Y cuando tus nietos e hijos te pregunten sobre tus viajes puedas hacerlos ver con tus ojos éste, que es el principio de algo que puede llegar a ser muy grande si tenés la gracia de viajar mucho mientras te sea posible. Un viaje que espero haya sido todo lo hermoso que deseé que fuera. Y que cada vez que te acuerdes te emociones aunque sea un poquito, que yo sé que va a ser así.
   Fue apenas un poco más de un mes y sin embargo lo sentí como mil años más. Parecía que los días pasaban rapidísimo pero cuando me fijaba cuántos faltaban para verte de nuevo a penas habían pasado, con suerte, dos. Mi consuelo era imaginarte feliz allá, te juro, eso y éstas fotos que no te olvidaste de mandarme (gracias de nuevo). Tenerte lejos un tiempito me sirvió para pensar más sobre todo. Qué bien me hizo entonces. Pude darme cuenta lo mucho que te valoro y lo linda que es tu compañía.
   Sos una persona muy especial. Tan transparente y al mismo tiempo una cajita de misterios, tan maduro y tan niño, tan seco a veces y a veces tan dulce. No sé cómo hacés pero no me canso de querer conocerte todo lo que pueda. Pasó medio año nada más y está claro que no estoy en posición de decir que te conozco como la palma de mi mano, porque creo que de todo un planeta apenas si conocí un barrio, me explico? Pero lo que sé es que estoy muy contenta con vos, con tu forma de ser y con cómo me hacés sentir. Estoy inmensamente agradecida de haberte cruzado y te quiero mucho, muchísimo.
   Te escribo una carta para decirte las cosas que a veces no me animo a decirte en la cara y además, porque así hay plasmado en un papel que tenés loca de amor a una chica y, si la guardas, vas a poder leerlo las veces que quieras. También porque me gusta casi todo hecho a la antigua y las hermosas costumbres del pasado las quiero conmigo siempre, como pueden ser las fotos, como pueden ser las cartas a puño y letra, o como puede ser despedirme así:
Tú enamorada.
Valentina